Puentedura
Veo que el señor Marés se aprovechó de la ignorancia de los curas y sacristanes de Burgos. Pero lo triste es que pasado el tiempo la ignoracia en nuestros pueblos burgaleses sigue, y parece que nadie va a cambiarlo, ya que año tras año vuelven a salir los mismos. Triste, triste y de pena.
He comprobado que la joya desaparecida de mi pueblo, nadie la reclama, pero lo grave no es solo eso, sino que muchos ni lo saben, y los que lo saben no le dan valor, ni importancia.
No siento rabia por el expolio de Federic Mares, sino que lo que siento es impotencia ante la ignorancia e incultura que sigue habiendo en nuestros pueblos.
